Cómo hemos conseguido que nuestros hijos hagan los deberes sin protestar (mucho)

planificar deberes escolares

Este año el peque empieza quinto de primaria. Otra nueva etapa y también un período de cambios dónde los padres tenemos dudas de cómo afrontaremos este año la tarea de ayudar a nuestros hijos con los deberes.
No vamos a entrar en el debate sobre la conveniencia o no de que los niñxs tengan que hacer deberes ya que hay muchas opiniones tanto a favor como en contra. Pero es un hecho que los peques traen a casa tareas escolares y no siempre tienen la mejor disposición para hacerlas.

Seguro que te suena la situación: salir del cole, ir a casa para hacer los deberes y comienza la tragedia. Lo que debería ser una labor de refuerzo que hicieran de buena gana, termina siendo una situación de conflicto. Ellos con protestas y rabietas e intentando librarse de una actividad que no les gusta y los padres acabamos perdiendo los nervios y al final todos enfadados.
Pero no nos queda más remedio que armarnos de toda nuestra paciencia para que se sienten, se concentren y terminen sus tareas escolares.

¿Qué podemos hacer los padres para que ésta situación sea más llevadera?

No hay una receta mágica que logre que nuestros hijos se sienten solos y terminen sus tareas sin protestar, pero enseñarles a organizarse puede hacerles la vida más fácil, sobre todo si tienen dificultades de aprendizaje o atención.
Al principio requerirá un poco de esfuerzo por nuestra parte, pero a largo plazo vale la pena.

Primero te proponemos una serie consejos y trucos para que hagan los deberes sin protestar que nosotros hemos utilizado y nos han funcionado bastante bien.

Después os explicaremos paso a paso cómo planificamos, con ayuda de la agenda y los organizadores, las tareas semanales y los deberes.

1. ¿Dónde hacemos los deberes?

Los peques deben tener un lugar adecuado para hacer sus deberes. Será más fácil para ellos adquirir el hábito si siempre hacen sus tareas escolares en el mismo sitio.

Lo mejor es que dispongan de un espacio tranquilo, como su habitación o el salón, la elección dependerá en gran medida de las distracciones que puedan tener a su alrededor, como la tele, videoconsola, juguetes, etc. Es conveniente encontrar un lugar donde nada les moleste.

Si cuentan con un escritorio en su habitación, puede ser un buen incentivo para ellos dejarles decorar su propio espacio de trabajo, vigilando que no lo llenen de objetos que puedan suponer distracciones.

Es bueno que en la mesa donde van a trabajar tengan todos los materiales que necesitan. Si es una zona común como el salón o la cocina, es conveniente tener una caja donde puedan llevar todo lo que necesiten, lápices, pinturas, regla, etc. y cuando terminen, guardarla y dejar todo recogido.   

2. ¿Cuándo hacemos los deberes?

De la misma manera que con la elección del lugar, hay que elegir el momento más adecuado para hacer los deberes. Esto dependerá de los horarios de los niños, las extraescolares, etc. 

Una vez que elegimos cuál es el momento para hacer los deberes, este horario se debe cumplir. Esto es importante porque ayuda a crear hábitos de estudio y mejora la disciplina. También es útil para evitar discusiones cuando llega el momento de hacer las tareas escolares. Si hay una causa que impida cumplir el horario un día no pasa nada, pero debe quedar claro que es una excepción.

Es mejor comenzar con los deberes temprano, después de un rato de jugar y merendar. Cuanto más tarde empiece, estará más cansado, le costará más y corremos el riesgo de que empiecen las protestas. 

3. ¿Los deberes los hacen solos o les ayudamos?

Lo ideal es que les acompañemos mientras hacen los deberes, esto no significa que les hagamos las tareas escolares. Si animamos a lxs niñxs a realizar sus actividades de la forma más independiente posible estamos mejorando su autonomía, aunque no siempre las cosas salgan perfectas estaremos fortaleciendo su autoestima.
Cuando encuentren dificultades para terminar las labores podemos ayudarles dándoles alguna pista que les dirija a la solución correcta. No hay que hacerles los deberes.

Es conveniente que los niños vean que los mayores también “hacemos deberes”, revisión de facturas, leer un libro, etc. Es una buena forma de demostrarles como en el futuro les servirá todo lo que están aprendiendo, además de que no hay mejor manera de predicar que con el ejemplo

Al terminar las tareas escolares es importante revisarlas. No sólo para corregir, sino también porque así demostramos interés en sus actividades, es algo que a los niños les aporta una motivación extra.
Cuando revisemos sus tareas debe ser con un tono positivo destacando siempre sus avances y todo lo que han hecho bien y reconociendo su esfuerzo.
Después pasaremos a revisar los errores, pero de forma tranquila y sin exageraciones, forma parte del aprendizaje corregir los errores que se cometen. Hay que dejarles bien claro que todo el mundo se equivoca y que no pasa nada, estamos aprendiendo.

4. ¿Recompensas o sobornos?

Todos hemos ofrecido alguna vez una recompensa para que terminen los deberes, como puede ser salir a jugar a la calle, ver un rato la tele o dejarles jugar a su videojuego favorito. 

Pero hay que diferenciar entre incentivar y prometer un premio a cambio de que el niño haga sus tareas. Con este tipo de recompensas, corremos el riesgo de que la situación se vea viciada y el supuesto premio termine convirtiéndose en una especie de «soborno». Es más adecuado que las motivaciones o incentivos sean de otro tipo. 

5. ¿Qué hacer cuando se tuercen las cosas?

Algunas veces, ya sea porque el niñx está muy cansado o porque está enfadado, no quiere hacer las tareas escolares. Cuando esto ocurre, en vez de insistir es conveniente tratar de que se calme hablándole de otro tema, utilizando el humor para suavizar la situación. Unos abrazos y besos también ayudan a que se calme y poder continuar con los deberes. Incluso si se presta, hacer una pausa, concentrándose en la respiración unos minutos.

Si vemos que la situación no se soluciona podemos dejarle un rato tranquilo y volver a intentarlo un poco más tarde. También podemos valorar la urgencia de los deberes y hacer sólo lo que es para el día siguiente, dejando el resto para mañana.

¿Cómo hacemos los deberes con nuestros hijos?
(explicado paso a paso)

En el cole les mandan deberes y tienen mucho que estudiar y repasar (había tardes que nos pasábamos 2 horas delante de los libros). Muchos días acabábamos todos enfadados. Ellos protestando, yo exigiendo y al final todos agotados y de mal humor.

Ante esta situación nos vimos en la necesidad de acortar los tiempos de estudio, organizarnos y comunicarnos mejor para evitar la frustración tanto del niño como mía.

Así que empecé a aplicar algo que se hace con los niños cuando son pequeños para que acepten las cosas que tienen que hacer: avisarles con tiempo y eso supone enseñarles a planificarse.

1. Planificación de la semana

Lo primero que hacemos es apuntar en el planificador semanal cuales son las tareas importantes de la semana, así de un simple vistazo tenemos una perspectiva de cómo se presenta la semana.
Apuntamos cada cosa en su cuadro correspondiente y si hay algo muy importante lo coloreamos para que destaque más.

 Los temas que solemos apuntar son:

  • Exámenes
  • Trabajos
  • Ropa de gimnasia para el cole
  • Cumpleaños
  • Extraescolares 
  • Médico

Colocamos la hoja en un lugar visible. Se puede pinchar en un corcho de pared, nosotros la ponemos en la nevera con un imán, así podemos consultarla siempre que lo necesitemos.

2. La Agenda Escolar

La agenda escolar es una herramienta muy importante, además de ser una especie de medio de comunicación entre el profesor y los padres. Es dónde el niño apunta todas las tareas, proyectos y trabajos que tiene que hacer. Además de recordatorios sobre material que tiene que llevar al colegio, etc. 

Para que no se le olvide apuntar nada nos ponemos de acuerdo con la profesora para que le revise la agenda. Si tiene todo bien apuntado le pone una pegatina o un sello de ánimo o felicitación.
Así adquiere el hábito de apuntar sus tareas todos los días.

3. El Planificador Diario

Cuando llega la hora de hacer los deberes consultamos en la agenda las tareas que tiene y las vamos apuntando en el planificador diario. Al principio las apuntaba yo, pero ahora las escribe él.
Al escribir las tareas, asigna un tiempo estimado que va a dedicar a cada una, de esta forma sabe cuánto tiempo le llevará hacer todos los deberes.
Utilizando este sistema va aprendiendo a priorizar, ya que vamos ordenando la lista por los deberes que tiene que entregar el día siguiente, o empezar por lo que más le cuesta.

Si tiene muchos deberes y vemos que estará demasiado tiempo, dejamos alguna cosa para el día siguiente (si se puede), no es cuestión de que se pase toda la tarde haciendo deberes.

Cada vez que termina una tarea le pone una marca indicando que ya está terminada. Así va viendo cómo completa sus responsabilidades y se siente bien.

Cuando termina todos los deberes. Recoge sus cosas y las guarda en la mochila del cole y prepara la ropa del día siguiente.
¡Ya solo le queda jugar y descansar hasta la hora de la cena!

¿Qué trucos tienes tú? ¿Haces que algo más que funcione?



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2 Comments

  1. Me encanta cómo explicáis de manera clara cuál es el enfoque más apropiado para ayudar a los niños a organizarse. Es la manera de prepararlos para afrontar la carrera de "la vida". ¡Enhorabuena!

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